Chapter One
Qu hay de malo en Argumentar?
Comencemos por el principio. Durante el no viazgo, t y tu cnyuge estaban muy enamorados. Se gustaban mutuamente. Disfrutaban estando juntos. Conversaban por horas. l o ella era la persona ms maravillosa que te pudieras imaginar. En pocas palabras, estaban perdidamente enamorados. El noviazgo puede haber sido corto o largo, pero esos sentimientos los llevaron al altar, donde sellaron el compromiso de "amarse y cuidarse mutuamente en riqueza y en pobreza; en salud y en enfermedad, hasta que la muerte los separe". Las promesas que se hicieron mutuamente fueron formidables, pero en ese momento estaban sinceramente dispuestos a cumplirlas. Estaban sumergidos en la corriente del amor y todo pareca fcil. En teora, saban que tenan diferencias, pero jams pensaron que algn da se convertiran en causa de separacin.
Desgraciadamente, el sentimiento eufrico de estar enamorado tiene una expectativa de vida de dos aos. Luego volvemos al mundo de la realidad, donde las diferencias tericas se hacen reales. A algunas de ellas las llegamos a ver como ventajas. A Daro le gusta cocinar, a Natalia no. A ella le gusta recoger la mesa y lavar los platos, a l no. Estas diferencias favorecen una armoniosa experiencia a la hora del almuerzo. Daro y Natalia funcionan como un equipo, cada uno usa su habilidad en beneficio del otro. Experimentan el placer de la armona y hasta pueden expresarlo con afirmaciones como: "Somos el uno para el otro", "Hacemos un equipo perfecto", "La vida nos sonre" y "Me alegro de haberme casado contigo". Cuando las diferencias se pueden ver como ventajas y los esposos trabajan juntos en armona, la vida es bella.
Pero otras diferencias se pueden convertir en causas de distanciamiento. A Juan le gustan los deportes y pasa todo el domingo mirando el ftbol. Mara dice: "El ftbol est bien para los jugadores que ganan miles de dlares por atropellarse entre ellos en la cancha, pero a quin le interesa perder tiempo mirando a otros jugar un juego estpido?" Seguramente el hombre con quien se cas es ms inteligente que eso.
-Es mi manera de despejarme -dice Juan.
-Es tu manera de perder tiempo -responde Mara.
-Debes estar loca. Todos los hombres del mundo miran los partidos el domingo -contina Juan.
-Slo los perdedores.
-Mira, trabajo cinco das por semana. Dame un respiro y djame mirar los partidos.
-Claro que trabajas. Yo tambin trabajo. Pero y nosotros? Por qu no podemos pasar una noche juntos? Si no es el ftbol, es el bsquet, el tenis o el automovilismo. Y si no hay otra cosa, es ese estpido boxeo. Nunca hay tiempo para nosotros.
Mara comienza a llorar y sale de la sala. Juan apaga el televisor y ahora comienza la pelea en serio. El Programa Deportivo da lugar a un torneo de boxeo verbal. Antes de terminar el da Mara y Juan discuten hasta quedar con una intensa sensacin de tristeza.
Qu logr esa discusin? Algunos dirn que nada. Pero esa es una respuesta ingenua. La discusin logr mucho. Por una parte, aument la distancia emocional entre un esposo y una esposa que ahora se ven el uno al otro como enemigos en lugar de verse como amigos. Cada uno piensa que el otro es poco razonable y hasta insensato. No slo eso, sino que tambin ha estimulado los sentimientos de dolor, de ira y de resentimiento y ya comienzan a instalarse en sus mentes preguntas angustiosas.
"Qu le pasa a Juan?"
"Cul es el problema de Mara?"
"No puedo creer las cosas que dijo"
"Cmo puede ser tan cruel?"
"Qu pas con nuestro amor?"
"Me cas con la persona equivocada?"
Hasta pueden terminar esa noche durmiendo en habitaciones separadas, o acostados inmviles y rgidos en la misma cama mientras revisan en silencio sus argumentos. S, la discusin ha logrado muchsimo. Lamentablemente, el resultado fue completamente destructivo.
Talvez lo nico positivo que result de la discusin fue que Mara y Juan pudieron identificar un punto de conflicto en su matrimonio. l descubri que a ella le disgusta enormemente que l mire los partidos de ftbol y ella descubri que l siente mucho placer mirando ese tipo de programas. Pero como la discusin no resolvi el confl icto, ahora se mantendr como una barrera emocional entre ellos afectando la forma en que desarrollan su relacin. Ahora, Juan mirar los partidos deportivos consciente de estar desagradando a su esposa. Y Mara se dir a s misma: "A Juan le interesa ms el ftbol que yo. Qu clase de esposo es este?".
Ms tarde volveremos a Mara y a Juan, pero antes permteme aclarar lo que quiero decir con argumentar. Es una expresin generalmente utilizada en el campo legal, donde los abogados presentan argumentos para mostrar que un acusado es culpable o inocente. Los argumentos son afi rmaciones hechas por los abogados a partir de la evidencia disponible y estn destinados a apelar al sentido lgico y a la racionalidad del jurado. La implicancia es clara: cualquier persona razonable estara de acuerdo con mi argumento. Segn la ocasin, un abogado puede apelar tambin a las emociones del jurado presentando aspectos del caso que puedan estimular la empata hacia su argumento.
En la corte, los argumentos son perfectamente aceptables. De hecho, los casos no podran ser juzgados sin argumentos presentados por ambas partes. Ambos abogados presentan la evidencia y su interpretacin de la misma, procurando convencer al jurado que su posicin es la correcta. Los testigos pueden ser interrogados y las contradicciones pueden ser debatidas. El sistema judicial se basa en la suposicin de que por medio de argumentos a favor y en contra, podemos descubrir la verdad sobre la inocencia o la culpabilidad.
Todos sabemos que no siempre en la corte se sirve a la justicia, pero al menos el caso queda resuelto. Los acusados que no son hallados culpables quedan en libertad. Los acusados declarados culpables tendrn que pagar una multa, ser puestos en libertad condicional o ir a prisin, conforme a la gravedad del caso. O bien el caso puede ser apelado en una instancia superior, donde se presentarn ms argumentos segn el nivel de apelacin hasta que se llege a un fallo fi nal. En todos los casos, alguien gana y alguien pierde. A veces se escucha declarar a un abogado: "Cre que nuestros argumentos eran buenos, pero evidentemente no convencieron al jurado." Por otra parte, el abogado ganador puede expresar: "Logramos ganar. Nuestros argumentos eran slidos y creo que el jurado reconoci la verdad."
Cuando decides discutir con tu cnyuge, eliges usar el sistema judicial para convencerlo de la verdad o de la validez de tu posicin. Lamentablemente, lo que funciona bastante bien en la corte de justicia funciona muy mal en la relacin matrimonial, porque no hay juez disponible para determinar si t o tu cnyuge estn "en falta". Las discusiones rpidamente se cargan de emociones y se puede acabar gritando, insultando o llorando; expresando palabras que arruinan la reputacin del cnyuge; cuestionando sus motivaciones; condenando su conducta como resultado de la falta de amor, de amabilidad o de disciplina.
Cuando discutimos, el objetivo es el mismo que el de la corte: ganar el caso. Queremos que nuestra parte sea reconocida y el cnyuge sea hallado culpable de nuestras acusaciones. Esto es precisamente lo grave de las discusiones. En defi nitiva conducen a uno de estos resultados: (1) T ganas y tu cnyuge pierde; (2) t pierdes y tu cnyuge gana; o (3) discuten hasta empatar. Cuando una discusin termina en empate, ambos cnyuges pierden. Ninguno de los dos queda convencido por los argumentos del otro; ambas partes terminan desilusionadas, frustradas, heridas, airadas, amargadas y con frecuencia pierden la esperanza en su matrimonio.
Ninguno de estos resultados es bueno. El ganador puede sentirse bien por unos momentos o durante algunos das, pero despus, vivir con el perdedor se vuelve insoportable. El perdedor abandona la discusin como un perro apaleado que se aleja para lamerse las heridas. No es un cuadro agradable, pero es una experiencia comn. De hecho, es tan comn que tenemos una expresin para eso: "Se alej con la cola entre las patas." Esto signifi ca que uno de los cnyuges ha provocado el desagrado del otro y debe mantenerse a distancia hasta que logre recuperar el favor de su pareja. Cuando el confl icto no se resuelve y ambos cnyuges se alejan con los odos retumbando de palabras hirientes de reprobacin o condena, se alejarn uno del otro emocionalmente con la esperanza de que llegue un tiempo mejor. Si ese tiempo mejor no llega, pueden terminar buscando un "compaero o compaera mejor" o resignndose al fro de un matrimonio de invierno.
Cualquier victoria obtenida por medio de argumentos en una discusin durar muy poco. El perdedor volver tarde o temprano con un nuevo argumento (o un viejo argumento reformulado) en un esfuerzo por persuadir a su cnyuge. Pero la discusin renovada tambin terminar con un veredicto de ganador, perdedor o empate. Como vemos, las discusiones nunca resuelven nada; slo manifiestan los conflictos. Una vez revelado el confl icto, la pareja debe encontrar una manera de resolverlo con dignidad y respeto por el otro. Creo que hay miles de parejas a las que les gustara aprender a resolver conflictos sin discutir. Ese es el propsito de este libro.
* * *
PONGAMOS EN PRCTICA LOS PRINCIPIOS
1. Enumera tres asuntos por los que t y tu cnyuge hayan discutido durante el ltimo ao.
2. Qu es lo ms doloroso de las discusiones?
3. Qu han logrado las discusiones en tu matrimonio?
4. En una escala del 1 al 10, En qu medida estn motivados para buscar una manera mejor de resolver sus conflictos?
(Continues...)
Excerpted from Todos Gananby GARY D. CHAPMAN Copyright © 2007 by Gary Chapman. Excerpted by permission.
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